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viernes, 20 de febrero de 2015

TARTA DE CHOCOLATE CON LECHE Y CARAMELO SALADO

Más caramelo salado.
No puedo evitarlo, me encanta. Puedo comérmelo a cucharadas. Montones de cucharadas.
Solo hay dos soluciones: no tenerlo cerca, porque si tengo acabo con él, o hacer tartas (y compartirlas, si no estamos en las mismas) para que se acabe antes.

Así que eso hice con las dos últimas reservas de caramelo salado que cayeron en mis manos: esta tarta. Dos veces.




Base casera, chocolateada y rica en mantequilla, caramelo a montones, y chocolate con leche. Todo light, vaya.
Se puede hacer con chocolate negro, claro, pero a mi me encanta el chocolate con leche. Casi tanto como el caramelo salado.


INGREDIENTES Y PREPARACIÓN

PARA LA BASE

- 150 g de harina
- 50 g de azúcar glass
- 15 g de cacao puro en polvo
- 1 pizca de sal
- 90 gr de mantequilla
- 1 yema
- 1-2 cucharadas de agua fría (opcional)


Mezclamos harina, azúcar, sal y cacao. Le añadimos la mantequilla, fría, cortada en cuadraditos, amasamos con la ayuda de un robot de cocina o con la punta de los dedos hasta que la mezcla tenga una textura como de arena de playa. Añadimos la yema, y amasamos (si lo hacemos a mano, toqueteando lo menos posible) hasta que la masa se haga bola. Si vemos que está muy seca le añadimos las cucharadas de agua (primero una, y si hace falta la otra)

Envolvemos en papel film, y dejamos reposar en la nevera, al menos media hora.

Estiramos con el rodillo, sin manipular mucho, y forramos con ella el molde que hayamos escogido (yo he usado uno redondo desmontable de 18 cm de diámetro).

Cubrimos con papel de plata, echamos encima judías o garbanzos secos para que no suba durante el horneado.

Horneamos, con el horno precalentado a 185º durante 15 minutos. Retiramos el papel de plata, y horneamos 10 minutos más. Retiramos.

PARA EL CARAMELO SALADO

(receta adaptada de este blog)

- 200 g de azúcar
- 90 gr de mantequilla con sal
- 120 ml de nata
- 1/2-1 (depende de cuan salado nos guste) cucharadita de sal

Ponemos el azúcar a fuego medio en un cazo, y sin dejar de remover esperamos a que se haya disuelto totalmente, y que coja un color ambarino. No deben quedar trozos de caramelo sólido, pero tampoco hay que llegar a quemar el azúcar, si no amargaría.

Echamos en el cazo la mantequilla, cortada en cuadraditos, y removemos bien, hasta que se integre con el caramelo. (es posible que por la diferencia de temperatura la mezcla hierva y crezca de volumen justo al echarla, hay que tener cuidado para no quemarnos)

Una vez mezclada la mantequilla, añadimos la nata (la tendremos caliente, para que nos sea más fácil integrarla) y la sal, y dejamos hervir, sin dejar de remover, aproximadamente un minuto.

Retiramos del fuego. Al enfriarse espesara más.

Reservamos.




PARA LA CAPA DE CHOCOLATE

- 200 g de chocolate con leche (uno que sea de buena calidad!)
- 175 g de nata

Calentamos la nata, antes de que rompa a hervir añadimos el chocolate troceado y removemos hasta que esté totalmente disuelto e integrado. Dejamos templar.

Echamos sobre nuestra base horneada una capa generosa de caramelo (que tendremos ya frío), y después una capa generosa también de chocolate.

Dejamos reposar la tarta, para que el chocolate esté bien cuajado.Yo la dejé toda una noche en la nevera.

Antes de servir, podemos espolvorearla con sal (una sal buenecita, o al menos que sea sal gorda)




Espero que os guste!!

lunes, 6 de octubre de 2014

TARTA DE CALABAZA DE MI TÍA AURELIA

Desde hace un tiempo, siempre que voy a algún sitio y me gusta el postre, pido la receta. No digo lo típico de ''ay, tienes que darme la receta'', si no que pido papel y boli, y hago que el pobre anfitrión vaya a buscar la receta y me la dicte.

Esta tarta la probé en casa de mi tía Aurelia. Me gustó muchísimo, porque me pareció original que una tarta de calabaza no llevara especias; me encantó el sabor y la textura. Y cuando me dió la receta, me gustó todavía más, porque me pareció la tarta de calabaza más fácil de hacer del mundo.




Me he decidido a hacerla con solo un par de cambios sobre la receta que me dió mi tía.
Para probar los cambios, he tenido que hacer la tarta tres veces. La primera vez la hice según las medidas que os pongo, pero a la vista de que la cantidad que salía no era para dos, si no más bien para dos familias, sobretodo si la iba a repetir, acabé disminuyendo las cantidades y haciéndola en un molde más pequeño.
Le he añadido la levadura, y le he quitado 3/4 partes del aceite (no por eso es light, que sigue llevando leche condensada y azúcar a mogollón). Y sin desmerecer la receta de mi tía, creo que esta versión queda mucho más suave y rica.




INGREDIENTES 

(para un molde rectangular de 25x15)

- 1 kg de calabaza (pesada una vez pelada, sin pepitas, y cruda)
-  bote pequeño de leche condensada (390 gr) . (Reservamos el bote, pues nos va a servir como medida del resto de ingredientes)
- 5 huevos
- 1 medida de bote de leche condensada de azúcar
- 1 medida del bote de leche condensada de harina
- 1 sobre de levadura 
- 1/4 de medida del bote de leche condensada de aceite de girasol

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PREPARACIÓN

En primer lugar, cortamos en cuadraditos la calabaza.
La asamos bien al horno, o bien al microondas. Hasta que sea fácil chafarla con un tenedor.

Ponemos todos los ingredientes, incluida la calabaza en un bol, y lo trituramos todo.

Vertemos la mezcla en el molde escogido, y lo horneamos, con el horno  precalentado a 190º durante 45 minutos, hasta que esté doradito por fuera, y al pincharlo con un palillo éste salga limpio (aunque no seco)



Dejamos enfriar, y ya está listo.




Espero que os guste!!


NOTAS

*Para la tarta de las fotos he usado 3/5 partes de las cantidades, y he llenado un molde redondo de 18 cm de diámetro. Lo he horneado 35 minutos.
* Se le puede poner a la tarta una base de masa brisa. Yo lo he hecho así, pero mi tía no se la pone.